martes, 17 de septiembre de 2013

Eres un esquizofrénico y otras salidas de tono

La esquizofrenia (del griego clásico σχίζειν schizein ‘dividir, escindir, hendir, romper’ y φρήν phrēn, ‘entendimiento, razón, mente’) es un diagnóstico psiquiátrico en personas con un grupo de trastornos mentales crónicos y graves, caracterizados por alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad.

La esquizofrenia causa además una mutación sostenida de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica más o menos compleja, en especial de las funciones ejecutivas, que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y dirigidas a metas, y una significativa disfunción social.

La idea de locura ha existido desde tiempos antiguos. Los primeros datos que pueden estar relacionados con síntomas psicóticos datan del 2000 a. C. en el Libro de los corazones, parte del antiguo Papiro de Ebers. Sin embargo, un estudio reciente de la literatura de la Antigua Grecia y Roma mostró que, mientras la población general probablemente tenía conocimiento de los trastornos psicóticos, no había ninguna condición equivalente al moderno criterio de diagnóstico de esquizofrenia en aquellas sociedades.

El término «esquizofrenia» es comúnmente mal interpretado, dándole el sentido de que las personas afectadas tienen una «doble personalidad». Aunque algunas personas con diagnóstico de esquizofrenia pueden escuchar voces y pueden vivir las voces como personalidades distintas, la esquizofrenia no se trata de una persona que va cambiando entre distintas personalidades múltiples. La confusión surge en parte debido a los efectos del significado que le dio Bleuler a la esquizofrenia, literalmente «escisión» o «ruptura de la mente». El primer uso indebido del término, dándole la interpretación de «doble personalidad», fue en un artículo del poeta T. S. Eliot en 1933.

(párrafos extraidos de es.wikipedia.org)

Y ya una vez puestos en antecedentes, el segundo detalle, es que el otro día un "personaje político" (y en activo, ya que es representante de un municipio) nos llamó, a mí y a otras tres personas, "esquizofrénicos", pues, según él, tenemos una doble visión de un tema.

Bien. Llegados a este punto, diré que no hay, ni existe, ni ha existido esa doble visión, pero, puestos a llamar "esquizofrénico" a alguién debería haber mirado en su grupo político, al que representa, y analizar (muy simplimente) a las personas que están con él, y descubrirá que a quien más le pega el término "esquizofrénic@" es a muchos de los que, como él, representan al municipio.

Esquizofrénico, no es el que se preocupa por un tema, independientemente de las veces que se haya hablado, escrito y dialogado sobre el asunto. Pero, estoy seguro que, casi casi "esquizofrénico" es el que, con toda seguridad, afirma que puede y quiere hacer una cosa, y luego lo que hace, es totalmente lo contrario.

Esquizofrénico, no es el que, poniéndose del lado de la gente con problemas, pregunta y pregunta, a ver que pasa, a ver cuándo se soluciona, a ver porqué pasó... Pero, si que es un poco "esquizofrénico", el que se dedica a "no hacer nada por culpa de la crisis", pero si que sigue cobrando su sueldo como si no pasara nada.

Esquizofrénico, no es el que propone ideas, proyectos, novedades... para mejorar, si no, el que sabiendo y conociendo que está limitado para realizar algo, lo intenta, consiguiendo con ello empeorar el problema que se intenta solucionar.

Y habría algún que otro comparativo más, pero, bueno, creo que ha quedado más que claro el asunto. Y si no es así, lo siento.

Se podría decir más alto, pero nunca, más claro.




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